Orlando es catalogada por la misma Forbes como la mejor ciudad para invertir en real estate incluida en el top 20 de mercados inmobiliarios a tener en cuenta en el estudio Emerging Trends in Real Estate desarrollado por PwC y el Urban Land Institute, Orlando es más que sus bellas plazas, famosos parques de atracciones y clima agradable, es la segunda urbe norteamericana con mejores proyecciones de crecimiento en términos de empleo (atrayendo a  retirados y trabajadores por igual), al mismo tiempo que tiene una tasa de crecimiento en renta del 3.4% en el último año, la cifra más alta en los Estados Unidos, lo que significa que los habitantes y visitantes de Orlando están más interesados en rentar una propiedad que en adquirirla, lo que hace que los dividendos derivados únicamente del alquiler puedan llegar hasta los 30.000 dólares al año.

 

Este ambiente propicio para la renta se suma a los precios competitivos que ofrece la ciudad y los altos índices de valorización, es posible adquirir propiedades en zonas exclusivas de

 

Orlando aledañas a complejos como Disney donde a través de Magic Development pueden obtener una valorización hasta del 20% en los próximos años, lo que deja a los precios por debajo de la media estadounidense, pero con un índice de rentabilidad muy superior en comparación a otras ciudades norteamericanas como Nueva York o Boston.  

 

Es posible apreciar un panorama similar al comparar una propiedad de lujo en Orlando con una en Bogotá, mientras que en la capital colombiana este tipo de propiedad puede llegar a costar un estimado de $3.000 o $5.000 dólares por metro cuadrado, en Orlando apenas llega a los $2.000, lo que en últimas se traduce en más ganancias con menos inversión y la oportunidad de rentar a precios competitivos la mayoría del año, ya sea con fines turísticos o residenciales.

 

Las inversiones en finca raíz están incrustadas en la economía, pero se conectan más profundamente con la vida de las personas. En nuestros edificios vivimos, trabajamos y compartimos. Interactuamos con las propiedades tanto como con el ambiente, nuestras vidas se despliegan alrededor de la finca raíz, por lo que entender sus dinámicas implica entender también los cambios y movimientos en la vida de las personas que son las que le dan vida al mercado inmobiliario.